( Coffea arabica ) Es conocido también como Haba del Yemen. Arbusto de la familia de las Rubiáceas, originario de África. De hojas coriáceas, duras, opuestas, terminadas en punta; las flores blancas, agrupadas en las axilas, recuerdan por la gracia de los pétalos y por su blancura, al jazmín. Son muy perfumadas. La planta, llegada al cuarto año de vida, da frutos que son drupas ovales de matiz rojo oscuro y del tamaño de una cereza; las semillas, contenidas en número de dos, de forma oval y de matiz verdoso, son granos que todos conocemos. En África, el café vegeta en estado silvestre en algunas zonas de climas muy cálidos. En Arabia fue introducido probablemente hacia el siglo XIV. Desde hace muchísimo tiempo, el café se cultiva en extensas plantaciones en Brasil, Colombia, Indonesia, Venezuela, Guatemala, Cuba y Congo. Son muy conocidas las propiedades estimulantes cardiotónicas del café. El principio activo que contiene, el alcaloide cafeína, es un excitante del sistema nervioso, de los músculos, del cerebro, de los riñones y del corazón. Está, por lo tanto, contraindicado a las personas nerviosas y excitables abusar de esta bebida tan agradable. En el comercio se encuentran tipos de café en los que con un procedimiento especial ha sido extraída la cafeína; de esta forma, la bebida es completamente inocua. El extracto fluido de cafeína es eficaz contra el asma nerviosa, los trastornos cardíacos y las fiebres intermitentes, pero debe ser prescrito por el médico
Hasta hace unos 8.000 años, cuando el metal fue usado por primera vez en el Medio Oriente, los pueblos primitivos emplearon utensilios de piedra durante unos 2.5 millones de años. Con piedras hacían cuchillos, raspadores, hachas, sierras, hoces, martillos y puntas de armas; herramientas que les servían para matar y desollar animales, limpiar pieles, cortar carne, derribar árboles, tallar madera y cosechar sus siembras. Aún en el presente la piedra es el único material – o el más adaptable – para fabricar herramientas en muchas partes del mundo. La supervivencia de la técnica del labrado de la piedra, o cantería, entre los aborígenes australianos, por ejemplo, proporciona a los arqueólogos conocimientos útiles acerca de las técnicas que se usaban hace miles de años. Desde los tiempos más antiguos se recogía materia prima para hacer herramientas de entre las rocas descubiertas o en los lechos de los ríos. En muchas partes sólo había piedra de grano grueso como el basalto y el cuarzo, que son muy difíciles de trabajar. Pero ya desde hace 2 millones de años, diestros pedernaleros podían modelar con ellos herramientas útiles. Las rocas de grano fino como el pedernal, la cuarcita y la obsidiana son óptimas para fabricar herramientas, pues se quiebran en lajas sin mucha dificultad. Los egipcios extraían cuarcita para este fin hace 30.000 años, y hace 4.000 a 6.000 años los agricultores europeos abrían hoyos en la creta para extraer vetas de sílice
LAS PRIMERAS HERRAMIENTAS
Los pueblos primitivos descubrieron cómo sacar lajas de un bloque de piedra al golpearlo cerca de los bordes con otra piedra. El trozo grande podía labrarse para formar una herramienta pesada tal como una tajadera, y las lajas eran convertidas en herramientas ligeras como los raspadores. Para sacar lajas de una piedra, se sostenía ésta firmemente con una mano sobre el muslo o contra un yunque de piedra y luego era golpeada con un martillo de roca; después se le daba la vuelta para sacar lajas del otro lado. Los bordes se aguzaban debastándolos con un martillo de hueso o cuerno, o bien presionándolos con un punzón de madera o hueso, técnica usada para hacer puntas de lanza y de flecha. Si obraban con cuidado, los fabricantes de herramientas podían obtener las lajas del tamaño y la forma que necesitaban. A veces era preciso desechar docenas de lajas antes de conseguir la deseada, ya sea porque estaban agrietadas o porque no era posible darles forma; los arqueólogos han hallado muchas de esas lascas desechadas. Durante más de 2 millones de años las herramientas se usaron a mano; no fue sino hasta hace unos 200.000 años que se les comenzó a adaptar mangos de madera. Las piedras se fijaban en éstos con fibras vegetales o con resinas; estas últimas se mezclaban a veces con cera o con betún. Las lascas pequeñas y puntiagudas se usaban para hacer flechas, lanzas y arpones, y también como cuchillos o sierras insertas en mangos de madera tallados a mano. Este método de fabricación de herramientas apareció en Europa hace unos 14.000 años, y ciertos hallazgos hechos en Sri Lanka en 1988 muestran que los cazadores locales las usaban desde hace unos 30.000 años. Hace unos 8.000 años los pueblos agricultores comenzaron a usar nuevas técnicas para afilar mejor sus herramientas: empleaban una roca dura y mojada a manera de esmeril y granos de arena como lijas
( 1894 -1944 ) Político polaco, nacido en Varsovia que, después de servir en la legión polaca de Josef Pilsudski durante la I Guerra Mundial, se encumbró en los círculos políticos, durante el régimen de Pilsudski, desde agregado militar en París a ministro de Asuntos Exteriores. Creyendo ver en los pactos bilaterales un medio de seguridad militar, firmó con Alemania uno de no agresión por diez años y estableció alianzas con Inglaterra y Francia. Al invadir los alemanes Polonia en 1939, huyó a Rumania, donde se anunció luego su muerte
( Theobroma cacao ) El nombre de este árbol proviene del mexicano cacáhuatl. Árbol perteneciente a la familia de las Esterculiáceas, que alcanzan alturas que varían de 4 a 10 metros, de hojas aovadas y frutos amarillos marcados por profundos surcos longitudinales, cuya pulpa comestible, contiene varias semillas. Estas semillas, desecadas, torrefactadas y molidas, dan el polvo de cacao que todos conocemos. Se cultiva en toda América meridional, en las Antillas, en las islas de la Sonda, Ceilán, Java, Sumatra y en las costas del África occidental. El árbol da frutos al cabo de 3 o 4 años de haber sido plantado, alcanzando su máxima capacidad productiva alrededor del vigésimo año de vida, manteniéndola aún por un período de 20 o 30 años más. Por las substancias grasas y nitrogenadas de que está compuesto, el cacao está dotado de un alto poder nutritivo, pero es también un buen excitante nervioso por la teobromina que contiene. Este alcaloide se emplea en la angina de pecho, la cual atenúa y alguna vez quita el dolor. Pero la prescripción de este fármaco solamente un médico puede decidirla. La manteca de cacao en la industria farmacéutica y en la de los cosméticos se obtiene mediante torrefacción y molida de las semillas de la planta
Mediante el estudio de cráneos los científicos pueden aplicar sus conocimientos anatómicos para reproducir la cabeza y el rostro de personas muertas hace siglos. Dicha técnica es utilizada también por algunas instituciones policiacas para identificar cadáveres, con resultados en verdad asombrosos. En 1977, en la aldea griega de Vergina, cerca de Salónica, unos arqueólogos descubrieron una tumba que habían buscado afanosamente. Cerca de allí estaban las ruinas de un palacio que se suponía había sido la sede de los reyes macedonios, de los cuales el más famoso fue Alejandro Magno. El profesor Manolis Andronikos, que encabezó la exploración arqueológica, dedujo por el suntuoso contenido de la tumba que su ocupante había sido Filipo II de Macedonia, padre de Alejandro. Militar y estadista de grandes dotes, Filipo fue asesinado en 336 antes de Cristo, cuando tenía 46 años de edad. A principios de la década de 1980 un grupo de científicos ingleses demostró que los restos mal incinerados que contenía el ataúd de oro macizo eran en efecto los de Filipo II. Entre los restos había un cráneo hecho pedazos. El anatomista del grupo, doctor Jonathan Musgrave, de la Universidad de Bristol, señaló que la cremación del cadáver no había afectado gravemente el cráneo, y Richard Neave, de la Universidad de Manchester, procedió a reconstruir el rostro del personaje. Primero obtuvo moldes de yeso de los trozos de cráneo, y al comenzar a armarlos lo desconcertó una notoria deformación alrededor de la cuenca del ojo derecho, pero los cirujanos plásticos aseguraron que el ensamble del cráneo era correcto. El doctor John Prag, arqueólogo del grupo, confirmó después que Filipo perdió el ojo a causa de una herida de flecha en 354 antes de Cristo. Una vez que reconstruyó el cráneo, Neave comenzó a modelar el rostro. Primero insertó clavijas de madera de diferente tamaño en el cráneo de yeso, en los 23 puntos a partir de los cuales se deduce el grosor promedio de la masa muscular de los cráneos actuales. Luego modeló con barro los músculos de la cabeza, las glándulas del cuello y la cara y los demás tejidos blandos. Insertó un ojo de vidrio en la cuenca izquierda y modeló el ojo dañado basándose en una fotografía de la cicatriz de un leñador que se había causado una herida similar con un hacha. Después se obtuvo un molde de cera del rostro reproducido. Como las fuentes históricas sólo describen a Filipo II como un hombre barbado y no se sabe cuál fue el color de su piel, el molde fue pintado con la coloración característica del europeo meridional de edad madura. No obstante, el modelo terminado es muy parecido a los retratos grabados en medallas y monedas, así como a la efigie de una miniatura de marfil hallada en la tumba. Richard Neave y sus colegas también reconstruyeron el rostro del Hombre de Lindow, un individuo de la Edad del Hierro cuyo cadáver fue descubierto en una turbera de Cheshire, Inglaterra. En este caso la técnica fue diferente pues todo el cuerpo estaba conservado, si bien los rasgos de la cabeza y la cara eran casi irreconocibles por el prolongado entierro. Con ayuda de radiografías y fotografías se hizo un modelo del cráneo. El lado derecho de éste estaba tan deformado, que su forma tuvo que deducirse a partir de los rasgos del lado izquierdo. Los ojos se moldearon según el tamaño y el color correspondientes al hombre celta ordinario, similares a los de un británico moderno: de tono azul grisáceo. Según Neave, el aspecto del modelo era muy similar al que el personaje debió de tener antes de morir. Éste medía 1.70 metros de estatura, era muy fuerte y se cree que murió estrangulado, quizá en una ceremonia ritual
LOS SECRETOS DEL CRÁNEO
Un experto puede calcular la edad de una persona muerta examinando su cráneo: el de un adulto, por ejemplo, tendrá los dientes gastados y los huesos bien desarrollados. El sexo también puede deducirse, ya que la mujer tiene el cráneo más pequeño y una mandíbula más delicada que el hombre, y la forma del cráneo indica el grupo racial. Un pionero de las técnicas usadas por Richard Neave fue el científico ruso Mijaíl Gerasimov, fallecido en 1970. Entre los personajes que reconstruyó figuran Tamerlán e Iván el Terrible. La ciencia forense experimenta hoy día con una técnica de reconstrucción de rostros mediante un rayo láser. Aunque se necesita un cráneo entero para efectuar el trabajo, se puede obtener una imagen tridimensional en una computadora en cuestión de días
( 1520 – 1570 ) Arquitecto, escultor y pintor español, nacido en Baeza ( Jaén ). De su estancia en Roma, donde estudió, se sabe que ilustró el tratado de anatomía Historia de la composición del cuerpo humano, que ayudó a Vasari en la pintura de la Cancillería y que pintó la Natividad de la Virgen para la iglesia de la Trinidad del Monte. Ya en España, se ocupó en las obras del Alcázar de Madrid y en el Palacio del Pardo. Fue nombrado por Felipe II escultor y pintor de cámara. En el Pardo aún se conserva buena muestra de su arte, no así en el Alcázar, a causa de un incendio. Como escultor se le considera el mejor de su época. Entre sus obras pueden citarse: San Jerónimo y San Sebastián, en la capilla del Condestable de la catedral de Burgos, el retablo mayor del convento de religiosas de Huete, el Entierro de Cristo, en San Jerónimo de Granada, y el tabernáculo de Santa Casilda de Briviesca